|
...cuando estemos matando piojos en nuestros corrales a la luz de un candil se hablará de los años en los que nos estuvimos repartiendo los billetes del Monopoly del mismo modo en que hoy se habla del día en que el hombre pisó la luna en directo. Logros que vio una generación y jamás comprendió la siguiente. Daguerrotipos deslustrados e irrepetibles. Relumbrones de los minutos de gloria que la historia nos ha reservado. Batallitas de hombres finiquitados, de jubilados del empleo de la vida que vieron pasar el tren de la gloria de largo y con todos sus vagones vacíos como planes de pensiones. Y YouTube nos mirará devorar a nuestras mascotas justo antes de cerrar sus mil ojos para siempre. Cenital. |